
El acceso a la vivienda en México: crecimiento, asequibilidad y el papel que juega el dato

El acceso a la vivienda es uno de los grandes retos en Latinoamérica, y México no es una excepción. Con más de 126 millones de habitantes y una población urbana en constante crecimiento, el mercado residencial del país muestra una clara paradoja: mientras el acceso al crédito hipotecario y la oferta de vivienda vertical han aumentado, la asequibilidad sigue siendo un obstáculo para las familias de ingresos medios y bajos.
Una parte relevante de la población continúa dependiendo del efectivo, con cerca del 50% de los adultos no bancarizados y el 44% de las transacciones realizadas en efectivo. Los esfuerzos por reducir esta dependencia, conocidos como la “bancarización” de México y otros países de la región, están facilitando progresivamente el acceso a financiación hipotecaria.
Según el análisis de Accumin basado en el registro INCOIN, Ciudad de México concentra más de 1.000 proyectos residenciales activos, de los cuales el 99% corresponde a desarrollos verticales. Los segmentos de vivienda media y asequible lideran actualmente el mercado, apoyados por esquemas de financiación a largo plazo.
No obstante, el incremento del precio del suelo y la reducción del tamaño medio de las viviendas, de 90 m² a unos 70 m2, reflejan cómo el acceso a la vivienda se está redefiniendo, más que resolviendo.
De cara al futuro, será clave equilibrar vivienda compacta, inclusión financiera y crecimiento urbano sostenible para avanzar hacia un modelo de acceso más equitativo. En este proceso, el uso estratégico del dato será una palanca fundamental para la toma de decisiones en el ámbito inmobiliario y de política pública.

